Publicado en http://publimetroblogs.com/trapitosalsol/
Un Ombudsman sin dientes
Les platico que mi vecina, esa que va a la Asamblea Legislativa del DF, salió ayer de nuevo bien entaconada que porque iba a oír el informe del Ombudsman del Distrito Federal. Es decir, el titular de Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Como la vi bien guapa, ya en la noche fui a tocarle a su departamento para que me contara. Me platicó que estuvo bien interesante, que en estos informes son normalmente las y los diputados quienes opinan primero del informe y que ahí es donde se pone bueno. En esta ocasión el PAN le reclamó al Ombudsman su olvido hacia el caso de la Supervía Poniente, ya que había recomendado hacer una consulta ciudadana y no pasó nada. Nueva Alianza le pidió también una explicación sobre las 666 quejas de violación a los derechos humanos en las delegaciones. Por su parte, el PRD le exigió mayor información sobre cómo se está ejerciendo el gasto en difusión y promoción de los derechos humanos. Y por último, el PRI le manifestó que aún existen violaciones a los derechos humanos como los recortes del suministro del agua y la falta de espacios de recreación, principalmente en las zonas oriente y poniente.
Después le tocó hablar a Luis González Placencia, el Ombudsman, y también dijo sus cosas. Primero lo bueno: que el 2010 fue escenario de importantes avances en el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal y que sin duda, su Ley coloca a la ciudad de México como un referente a nivel nacional. Luego informó de lo que ha hecho la CDHDF: más de 113 mil personas atendidas, 38 mil servicios otorgados, 11 mil personas escuchadas, 9,396 quejas iniciadas, casi 8 mil casos solucionados, doce recomendaciones emitidas y cerca de 6 mil medidas cautelares dictadas. También capacitaron a casi 3 mil servidoras y servidores públicos, e interactuaron con 18 mil niñas, niños y adolescentes.
Luego lo no tan bueno: la salud. González Placencia dijo que se obstaculiza el acceso a servicios hospitalarios, la atención especializada y la canalización oportuna. También informó que anda mal la seguridad pública y el sistema de justicia penal, y que las quejas han aumentado 17 por ciento. La mayoría se refieren al sistema penitenciario, seguida de quejas por presuntas violaciones a los derechos a la seguridad jurídica, a los derechos de las víctimas, a la integridad personal y al debido proceso. Mi vecina me contó que las instancias de gobierno que violan estos derechos son la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública.
Y eso no fue todo, luego vino lo más malo: resulta que la CDHDF puede mandar recomendaciones al gobierno para que corrijan lo que están haciendo mal y no se siga violando el derecho de las y los que vivimos en el DF. Así que la Comisión mandó doce recomendaciones; nueve fueron parcialmente aceptadas y una rechazada. Pero como no le entendí a eso, le pregunté a mi vecina que si a fuerza se tienen que aceptar. A lo que ella me respondió que a fuerza ni los zapatos entran. Que eso de aceptar parcialmente o rechazar una recomendación es prerrogativa de la autoridad, pero que para eso está la Asamblea Legislativa. Mi vecina me explicó que la asamblea del DF puede llamar a los funcionarios que no quieren aceptarlas y les puede exigir cuentas de sus decisiones. Así que el Ombudsman le entregó un reporte detallado del incumplimiento al presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la misma asamblea para que se actúe conforme a la ley. Ya veremos si algo pasa finalmente.
Al final me quedé con buen sabor de boca de que exista la figura del defensor del pueblo, el famoso Ombudsman. Me gusta eso de que ayude a la ciudadanía, primero escuchando nuestras quejas y luego mandando recomendaciones para que se repare el daño. Ahora, lo que me preocupa son los funcionarios que se pasan por “el arco del triunfo” las recomendaciones y que la Asamblea Legislativa no haga uso de sus facultades para exigir cuentas a estos. Digo, ¿si no de qué sirve que se señalen las faltas si no hay consecuencias?
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Publicado por: 04.18.11 |
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domingo, 3 de julio de 2011
De los ocho que tenía, ya namás me quedan cuatro ¡Lavanderas y lavanderos! Hace unos días llegó nuevamente la vecina con dolor de espalda y bien mole
Publicado en http://publimetroblogs.com/trapitosalsol/page/2/
02.14.11
Hace unos días llegó nuevamente la vecina con dolor de espalda y bien molesta. Y es que cómo no, si usa unos taconzotes para ir a su chamba en la Asamblea Legislativa. Dice que es una costumbre que no puede cambiar, así creció y dizque los tacones le formaron el carácter en el trabajo. La verdad es que me dio harta pena verla caminar así. Por lo que me ofrecí a darle una buena friega de alcohol en los pies mientras me platicaba.
Le pregunté que qué le había pasado. Me respondió que traía un gran coraje, y no por el dolor de espalda, sino porque mientras ella trataba de estar a la altura de un recinto tan solemne como la Asamblea, las y los diputados simplemente no lo hacían. Resulta que desde hace un año llevan preparando una ley (la del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal) y que por fin el jefe de gobierno la presentó el 14 de diciembre. Esta ley es una propuesta para que en el Distrito Federal todas, sí TODAS, las instancias de gobierno planeen sus actividades y sus gastos pensando en lo mejor para las y los que vivimos y transitamos por esta ciudad; es lo que llaman la política pública y presupuestaria con perspectiva de derechos humanos. La explicación me sorprendió, así que le pregunté si era verdad que se necesitaba una ley para que los funcionarios hicieran el trabajo que se supone les toca hacer. “Pues sí”, me contestó molesta. “Ya ve que lo que no se lee, no se hace.”
Pues total, la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa lanzó la convocatoria para que se aprobara. Citó a las y los diputados a las 12 en punto en las oficinas que están en la calle de Gante. Así que para llegar puntual, mi vecina salió a las 10:30 am de su casa a tomar el pesero que la llevara hasta el metro General Anaya y de ahí hasta la estación Bellas Artes. A las 11:40 am ya estaba en el centro. Ya me la imagino, caminando con sus taconzotes hasta Gante. ¿Y que creen?, ella fue la primera en llegar y luego de poquito en poquito fueron aterrizando los legisladores: primero el Presidente, luego el Secretario, al ratito otro; y así a cuentagotas los restantes. Por cierto, me cuenta mi vecina que hasta tuvo que ir a la sala de junto a pedirle a una diputada que le echara ganas para llegar. Bueno, pa’ que me entiendan, me contó que había más público que legisladores.
¡El colmo! Fue hasta la una de la tarde que una voz anunció que había quórum, y entonces pasaron lista e iniciaron la dictaminación. De repente, lo impensable, lo inaudito, lo irresponsable: un diputado de plano se salió de la sesión. Al ver que no regresaba, mi vecina salió rete acomedida a buscarlo con todo y sus tacones. Como a los cinco minutos, que se para otra diputada, que ni adiós dijo y que se nos desaparece. Ya con tanto desorden, se rompió el quórum y se quedaron sólo cuatro diputados.
Mientras mi vecina me platicaba, me acordé de aquella canción que decía:
Yo tenia 10 perritos
uno se quedo en la nieve…
nada más me quedan nueve, nueve, nueve
Pues así, de los 9 diputados que había uno mando un justificante médico, otro ya venía cuando la grúa se llevó su coche, otro más ni avisó ni nada y dos legisladores de plano se aburrieron con los derechos humanos y se fueron. Es decir, de los 9 que tenía sólo quedaron cuatro, cuatro, cuatro… Pues con razón mi vecina estaba bien molesta, así no se puede. Tenían que ser por lo menos cinco.
La historia terminó en que llamaron a otra sesión pa’ dictaminar la mentada ley ¡Ay, estos diputados! Ganan un sueldo mucho mayor que el de muchas y muchos ciudadanos (que además se paga con nuestros impuestos) y simplemente les vale su trabajo. A la menor distracción se van o de no plano no asisten.
Unos días después de ese episodio, estoy aquí en las escaleras leyendo en el periódico los relajos que se traen en la Asamblea Legislativa, mientras mi vecina sale de nuevo con sus tacones rumbo a su trabajo. Anda bien contenta porque dice que ahora sí se dictaminará la ley, que dizque los diputados ya quieren aprobar el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal. Va tan feliz que no la quiero desanimar con las noticias. Eso sí, me pregunto a mi misma: ¿para cuándo tendremos legisladores comprometidos y responsables?
Ahí les cuento luego cómo le fue a mi vecina.
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02.14.11
Hace unos días llegó nuevamente la vecina con dolor de espalda y bien molesta. Y es que cómo no, si usa unos taconzotes para ir a su chamba en la Asamblea Legislativa. Dice que es una costumbre que no puede cambiar, así creció y dizque los tacones le formaron el carácter en el trabajo. La verdad es que me dio harta pena verla caminar así. Por lo que me ofrecí a darle una buena friega de alcohol en los pies mientras me platicaba.
Le pregunté que qué le había pasado. Me respondió que traía un gran coraje, y no por el dolor de espalda, sino porque mientras ella trataba de estar a la altura de un recinto tan solemne como la Asamblea, las y los diputados simplemente no lo hacían. Resulta que desde hace un año llevan preparando una ley (la del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal) y que por fin el jefe de gobierno la presentó el 14 de diciembre. Esta ley es una propuesta para que en el Distrito Federal todas, sí TODAS, las instancias de gobierno planeen sus actividades y sus gastos pensando en lo mejor para las y los que vivimos y transitamos por esta ciudad; es lo que llaman la política pública y presupuestaria con perspectiva de derechos humanos. La explicación me sorprendió, así que le pregunté si era verdad que se necesitaba una ley para que los funcionarios hicieran el trabajo que se supone les toca hacer. “Pues sí”, me contestó molesta. “Ya ve que lo que no se lee, no se hace.”
Pues total, la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa lanzó la convocatoria para que se aprobara. Citó a las y los diputados a las 12 en punto en las oficinas que están en la calle de Gante. Así que para llegar puntual, mi vecina salió a las 10:30 am de su casa a tomar el pesero que la llevara hasta el metro General Anaya y de ahí hasta la estación Bellas Artes. A las 11:40 am ya estaba en el centro. Ya me la imagino, caminando con sus taconzotes hasta Gante. ¿Y que creen?, ella fue la primera en llegar y luego de poquito en poquito fueron aterrizando los legisladores: primero el Presidente, luego el Secretario, al ratito otro; y así a cuentagotas los restantes. Por cierto, me cuenta mi vecina que hasta tuvo que ir a la sala de junto a pedirle a una diputada que le echara ganas para llegar. Bueno, pa’ que me entiendan, me contó que había más público que legisladores.
¡El colmo! Fue hasta la una de la tarde que una voz anunció que había quórum, y entonces pasaron lista e iniciaron la dictaminación. De repente, lo impensable, lo inaudito, lo irresponsable: un diputado de plano se salió de la sesión. Al ver que no regresaba, mi vecina salió rete acomedida a buscarlo con todo y sus tacones. Como a los cinco minutos, que se para otra diputada, que ni adiós dijo y que se nos desaparece. Ya con tanto desorden, se rompió el quórum y se quedaron sólo cuatro diputados.
Mientras mi vecina me platicaba, me acordé de aquella canción que decía:
Yo tenia 10 perritos
uno se quedo en la nieve…
nada más me quedan nueve, nueve, nueve
Pues así, de los 9 diputados que había uno mando un justificante médico, otro ya venía cuando la grúa se llevó su coche, otro más ni avisó ni nada y dos legisladores de plano se aburrieron con los derechos humanos y se fueron. Es decir, de los 9 que tenía sólo quedaron cuatro, cuatro, cuatro… Pues con razón mi vecina estaba bien molesta, así no se puede. Tenían que ser por lo menos cinco.
La historia terminó en que llamaron a otra sesión pa’ dictaminar la mentada ley ¡Ay, estos diputados! Ganan un sueldo mucho mayor que el de muchas y muchos ciudadanos (que además se paga con nuestros impuestos) y simplemente les vale su trabajo. A la menor distracción se van o de no plano no asisten.
Unos días después de ese episodio, estoy aquí en las escaleras leyendo en el periódico los relajos que se traen en la Asamblea Legislativa, mientras mi vecina sale de nuevo con sus tacones rumbo a su trabajo. Anda bien contenta porque dice que ahora sí se dictaminará la ley, que dizque los diputados ya quieren aprobar el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal. Va tan feliz que no la quiero desanimar con las noticias. Eso sí, me pregunto a mi misma: ¿para cuándo tendremos legisladores comprometidos y responsables?
Ahí les cuento luego cómo le fue a mi vecina.
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jueves, 27 de enero de 2011
¡Ay Don Samuel!
¡Ay! Don Samuel: sé que es un despropósito decir lo que voy a decir, porque como cristianos se supone que no creemos en la reencarnación… pero podemos hacer una excepción con usted: ¿No quiere volver y reencarnar otra vez como Obispo?.
Que reencarnara pronto y que volviera junto a los indígenas que acompañó durante tantos años. Porque debo decirle, Tatic - aunque ahorita a la mejor no me preste atención porque anda en pleno agasajo al encontrase con el Padre Bueno - que las cosas no se acaban de arreglar.
Si reencarnara pronto Don Samuel, a la mejor, con su nueva juventud y su vieja y venerable solidaridad, podría seguir ayudándonos a transformar este país que a ratos sentimos que se nos cae a pedazos. Si, ya sé Don Samuel, que la recibida en el Cielo ha de haber sido maravillosa. Si como dijo Jesús los pobres nos precederán, imagino la cantidad de amigos que encontró usted allá. Varias semanas tardará en saludar a todos. No importa, podemos esperar hasta dos meses. Pero después podría darse una vuelta otra vez por acá. Es probable que en sus últimos días, con la diabetes y sus años a cuestas, ya no se alcanzó a dar cuenta… pero las cosas a ratos en el mundo que dejó parece que van en sentido contrario. A la mejor ya descubrió usted que allá en el cielo tienen una fila única para todos los muertos que mandamos diariamente desde México y también una oficina especial para recibir todas las peticiones de ayuda y oraciones desesperadas de las miles de madres que buscan a sus hijos…
¡Ay Don Samuel! Créame que dudo en molestarlo con esto ahorita que lo imagino confortable, apenas sentándose en una nube mullida, disfrutando de sus primeros minutos de merecido descanso. De veras que me da pena interrumpir la plática que apenas inicia con Don Sergio, Don Bartolomé Carrasco, quizás con Dom Helder Cámara, con Don Leónidas Proaño que lo abordaron cariñosos para que les cuente, para darle su abrazo de bienvenida. Y así tan a gusto que está, puede que le resulte grosero que le pida que regrese. Pero imagínese de nuevo aquí. A la mejor podrían cambiarse los papeles y Monseñor Vera podría ahora ser su maestro, y volver a empezar, volver a intentar, volver a creer en una Iglesia de los pobres, más horizontal, más comprometida.
Si reencarnara pronto, Tatic Samuel, a la mejor otra vez podría nacer en Irapuato, y volver a dirigir el seminario en León, y a la mejor con la experiencia de su vida pasada nos ayuda a inyectar nueva vida a esta Iglesia que se resiste y se resiste a renovarse. Es más Don Samuel, véalo así: si regresa a la mejor alcanza a ver, aunque sea al final de los últimos años de su nueva vida, que la Iglesia comprende que las últimas monarquías se desmoronaron hace muchos años y que puede ensayar nuevas formas de organización. ¿No le gustaría participar de eso? ¡Anímese Don Samuel!
Ay Don Samuel. Como se nos muere cuando más necesitamos obispos como usted, ahora más que nunca. Si pudiera reencarnar, otra vez lo volveríamos a invitar a León, como tantas veces lo hicimos, para volver a escuchar su testimonio. Y otra vez le daríamos el Doctorado Honoris Causa. Ya se que eso no le importaba, pero igual se lo volvemos a dar.
¿Qué dice Don Samuel? ¿Se anima?
Escrito por David Herrerias:
http://www.propuestacivicagto.org.mx/articulos/articulo?aideer=28&art=565
Que reencarnara pronto y que volviera junto a los indígenas que acompañó durante tantos años. Porque debo decirle, Tatic - aunque ahorita a la mejor no me preste atención porque anda en pleno agasajo al encontrase con el Padre Bueno - que las cosas no se acaban de arreglar.
Si reencarnara pronto Don Samuel, a la mejor, con su nueva juventud y su vieja y venerable solidaridad, podría seguir ayudándonos a transformar este país que a ratos sentimos que se nos cae a pedazos. Si, ya sé Don Samuel, que la recibida en el Cielo ha de haber sido maravillosa. Si como dijo Jesús los pobres nos precederán, imagino la cantidad de amigos que encontró usted allá. Varias semanas tardará en saludar a todos. No importa, podemos esperar hasta dos meses. Pero después podría darse una vuelta otra vez por acá. Es probable que en sus últimos días, con la diabetes y sus años a cuestas, ya no se alcanzó a dar cuenta… pero las cosas a ratos en el mundo que dejó parece que van en sentido contrario. A la mejor ya descubrió usted que allá en el cielo tienen una fila única para todos los muertos que mandamos diariamente desde México y también una oficina especial para recibir todas las peticiones de ayuda y oraciones desesperadas de las miles de madres que buscan a sus hijos…
¡Ay Don Samuel! Créame que dudo en molestarlo con esto ahorita que lo imagino confortable, apenas sentándose en una nube mullida, disfrutando de sus primeros minutos de merecido descanso. De veras que me da pena interrumpir la plática que apenas inicia con Don Sergio, Don Bartolomé Carrasco, quizás con Dom Helder Cámara, con Don Leónidas Proaño que lo abordaron cariñosos para que les cuente, para darle su abrazo de bienvenida. Y así tan a gusto que está, puede que le resulte grosero que le pida que regrese. Pero imagínese de nuevo aquí. A la mejor podrían cambiarse los papeles y Monseñor Vera podría ahora ser su maestro, y volver a empezar, volver a intentar, volver a creer en una Iglesia de los pobres, más horizontal, más comprometida.
Si reencarnara pronto, Tatic Samuel, a la mejor otra vez podría nacer en Irapuato, y volver a dirigir el seminario en León, y a la mejor con la experiencia de su vida pasada nos ayuda a inyectar nueva vida a esta Iglesia que se resiste y se resiste a renovarse. Es más Don Samuel, véalo así: si regresa a la mejor alcanza a ver, aunque sea al final de los últimos años de su nueva vida, que la Iglesia comprende que las últimas monarquías se desmoronaron hace muchos años y que puede ensayar nuevas formas de organización. ¿No le gustaría participar de eso? ¡Anímese Don Samuel!
Ay Don Samuel. Como se nos muere cuando más necesitamos obispos como usted, ahora más que nunca. Si pudiera reencarnar, otra vez lo volveríamos a invitar a León, como tantas veces lo hicimos, para volver a escuchar su testimonio. Y otra vez le daríamos el Doctorado Honoris Causa. Ya se que eso no le importaba, pero igual se lo volvemos a dar.
¿Qué dice Don Samuel? ¿Se anima?
Escrito por David Herrerias:
http://www.propuestacivicagto.org.mx/articulos/articulo?aideer=28&art=565
lunes, 1 de noviembre de 2010
24 de Octubre: Elecciones de una muerte anunciada.
Será que por fin tendremos una lección aprendida o tendrán que pasar nuevamente once años para haberlo olvidado y nuevamente impulsar la participación ciudadana desde el escritorio o debería decir desde la curul sin análisis ni diagnóstico.
Hace once años votó el 11% del padrón de los habitantes del Distrito Federal con campañas abiertas, propaganda y carteles por la calles. Desde entonces muchas elecciones locales y presidenciales pasaron por las urnas y la ciudadanía siempre demostrando un buen porcentaje de participación, quizás entre los más altos de país. Así que no se nos puede acusar de apáticos ya que hasta tuvimos el porcentaje más alto en voto nulo del país con el 12%. Pero a diferencia de nuestros diputados y diputadas de la asamblea, nosotros, la ciudadanía, sí hemos aprendido por lo menos una lección “No le creas a las y los candidatos que lo que dicen, no lo cumplen” no importa el partido y ahora ni la colonia ni el pueblo.
No sé quien les dijo que la democracia, la legitimidad y la transparencia de los procesos se construye con prácticas de la menor visibilidad de propuestas y si no díganme si no fue absurdo prohibir la propaganda. Y sí, entiendo el fondo, no saturar la ciudad de panfletos pero de plano nada o más aún las propuestas sólo se pueden entregar en mano de los vecinos, nada debajo de las puertas o enganchada en los portones como hace la propaganda de los súper. Yo pregunto ¿porqué?, qué de malo tiene dejar las propuestas ¿Cómo se imaginaron que nos íbamos a informar? Es que las planillas tendrían que “luchar por nuestro voto” salir y buscarlo y entonces tener un voto informado? Si todos sabemos que entre menos voten mejor para muchos., sin con que salgan algunos a votar ya se reconoció el proceso sólo era cuestión de asegurar algunos votos.
Además la mayor parte de las personas salimos a trabajar no estamos en casa. A mí, por ejemplo, nunca me encontraron y lo que es peor aún, ni siquiera sé si me buscaron. Eso sí. Una gran campaña mediática del IEDF por Internet, medios de comunicación y carteles para saber que el 24 de octubre eran las elecciones y concluyeron que ése era el mensaje más importante pero no era el único: también había que saber por quien votar.
Luego el temor. Que los partidos políticos no se apoderaran de ésta que eran unas elección de ciudadanos no de partidos, así decía el slogan. Es decir, de entrada reconociendo una incongruencia, hasta donde yo sé en las elecciones todas votan las personas, nunca he visto votar a partidos o quizá lo que quisieron decir es que éstas si serían democráticas, legítimas y transparentes y no como ésas en donde los y las candidatas son militantes de partidos políticos. Éste sí sería un ejercicio de participación ciudadana, hecho que de entrada nos ponía a la defensiva, es decir además de todo había que tener cuidado y no dejarte embaucar por aquellos lobos con piel de oveja.
En fin, las elecciones de una muerte anunciada. Cómo quieren que les digamos que así no queremos participar, que las formas que inventan para nosotros serían mejores si se dedicaran un poco de su tiempo a investigar, analizar, diagnosticar y entonces sí hacer una ley de participación ciudadana que esté llena de certezas, pero no, el único formato que los y las legisladores reconocen como democrático es el de votar, será porque de ahí provienen, del voto directo o indirecto. Ya entenderán que la democracia y la participación ciudadana es más que una urna. Ojala esta sea una lección aprendida y no quieran acusarnos de apáticos por no querer jugar el juego que ellos se saben.
Por lo pronto cada colonia y pueblo del DF tendrá su consejo o comité. Ojala no pasen otros 11 años para renovarlos y ojala podamos hacer un ejercicio de exigibilidad y de rendición de cuentas a estos ciudadanos y ciudadanas que en busca del bien común son ahora nuestros representantes.
Hace once años votó el 11% del padrón de los habitantes del Distrito Federal con campañas abiertas, propaganda y carteles por la calles. Desde entonces muchas elecciones locales y presidenciales pasaron por las urnas y la ciudadanía siempre demostrando un buen porcentaje de participación, quizás entre los más altos de país. Así que no se nos puede acusar de apáticos ya que hasta tuvimos el porcentaje más alto en voto nulo del país con el 12%. Pero a diferencia de nuestros diputados y diputadas de la asamblea, nosotros, la ciudadanía, sí hemos aprendido por lo menos una lección “No le creas a las y los candidatos que lo que dicen, no lo cumplen” no importa el partido y ahora ni la colonia ni el pueblo.
No sé quien les dijo que la democracia, la legitimidad y la transparencia de los procesos se construye con prácticas de la menor visibilidad de propuestas y si no díganme si no fue absurdo prohibir la propaganda. Y sí, entiendo el fondo, no saturar la ciudad de panfletos pero de plano nada o más aún las propuestas sólo se pueden entregar en mano de los vecinos, nada debajo de las puertas o enganchada en los portones como hace la propaganda de los súper. Yo pregunto ¿porqué?, qué de malo tiene dejar las propuestas ¿Cómo se imaginaron que nos íbamos a informar? Es que las planillas tendrían que “luchar por nuestro voto” salir y buscarlo y entonces tener un voto informado? Si todos sabemos que entre menos voten mejor para muchos., sin con que salgan algunos a votar ya se reconoció el proceso sólo era cuestión de asegurar algunos votos.
Además la mayor parte de las personas salimos a trabajar no estamos en casa. A mí, por ejemplo, nunca me encontraron y lo que es peor aún, ni siquiera sé si me buscaron. Eso sí. Una gran campaña mediática del IEDF por Internet, medios de comunicación y carteles para saber que el 24 de octubre eran las elecciones y concluyeron que ése era el mensaje más importante pero no era el único: también había que saber por quien votar.
Luego el temor. Que los partidos políticos no se apoderaran de ésta que eran unas elección de ciudadanos no de partidos, así decía el slogan. Es decir, de entrada reconociendo una incongruencia, hasta donde yo sé en las elecciones todas votan las personas, nunca he visto votar a partidos o quizá lo que quisieron decir es que éstas si serían democráticas, legítimas y transparentes y no como ésas en donde los y las candidatas son militantes de partidos políticos. Éste sí sería un ejercicio de participación ciudadana, hecho que de entrada nos ponía a la defensiva, es decir además de todo había que tener cuidado y no dejarte embaucar por aquellos lobos con piel de oveja.
En fin, las elecciones de una muerte anunciada. Cómo quieren que les digamos que así no queremos participar, que las formas que inventan para nosotros serían mejores si se dedicaran un poco de su tiempo a investigar, analizar, diagnosticar y entonces sí hacer una ley de participación ciudadana que esté llena de certezas, pero no, el único formato que los y las legisladores reconocen como democrático es el de votar, será porque de ahí provienen, del voto directo o indirecto. Ya entenderán que la democracia y la participación ciudadana es más que una urna. Ojala esta sea una lección aprendida y no quieran acusarnos de apáticos por no querer jugar el juego que ellos se saben.
Por lo pronto cada colonia y pueblo del DF tendrá su consejo o comité. Ojala no pasen otros 11 años para renovarlos y ojala podamos hacer un ejercicio de exigibilidad y de rendición de cuentas a estos ciudadanos y ciudadanas que en busca del bien común son ahora nuestros representantes.
martes, 19 de octubre de 2010
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS PARA ELABORAR DIAGNÓSTICOS Y PROGRAMAS DE DERECHOS HUMANOS.
La promoción y protección de los derechos humanos son el eje central de cualquier sistema democrático, así como indicador de bienestar y de gobernabilidad. El respeto total a los derechos humanos es indispensable para una consolidación real de la democracia, el fortalecimiento del Estado de derecho y el aumento de la cohesión social. Debido a su naturaleza, los derechos humanos están presentes en todas las actividades del Estado y en todos los ámbitos en los que éste tiene injerencia.
La Conferencia Mundial de Derechos Humanos recomienda que cada Estado considere la posibilidad de elaborar un plan de acción nacional en el que se determinen las medidas necesarias para que ese Estado mejore la promoción y protección de los derechos humanos.
Diagnóstico.
El hacer Diagnósticos da la posibilidad de tener un referente sobre la situación que guarda el cumplimiento de las obligaciones de las autoridades públicas en derechos humanos.
El eje central del Diagnóstico es el análisis de los derechos y de los grupos de población, su elaboración tiene por objeto identificar los principales obstáculos que impiden a las personas que transitan o habitan en los países, ciudades y municipios el ejercicio y goce efectivo de los derechos humanos.
El enfoque que debe tener un diagnostico de esta índole esta basado en la revisión del cumplimiento de las obligaciones internacionales, nacionales y locales del Estado.
Programa.
El Programa es el paso obligado a continuar una vez identificados los obstáculos. Con él se logrará orientar las actividades que realizan todas y todos los actores que conforman la entidad. Su objetivo es construir líneas de acción y presupuestarias que garanticen la implementación de políticas públicas que eliminen estos obstáculos, asignando responsables, corresponsales y plazo para su cumplimiento
Un programa de derechos humanos no puede ni debe estar desvinculado o aislado del resto de la planeación del Estado, sino que debe ubicarse en relación con el resto de sus programas y políticas públicas. Es por esto que elaborar un Programa constituye una inigualable oportunidad para transformar las políticas, los programas y la legislación, a fin de lograr el efectivo cumplimiento y la garantía de los derechos humanos para todas las personas.
Los programas de derechos humanos buscan ser de Estado, es decir, buscan trascender estilos, particularidades y periodos de gobiernos específicos.
Implementación, Seguimiento y Evaluación.
Para la implementación de las líneas de acción del Programa, el seguimiento y la evaluación del cumplimiento de las mismas, se requiere de voluntad política, acuerdos y compromisos así como la participación ciudadana.
La conformación de un Comité que coordine los trabajos del Diagnostico y Programa y posteriormente de la implementación, seguimiento y la evaluación, debe responder a la pluralidad y la igualdad en la toma de decisiones entre los y las integrantes, garantizando así la transparencia en los resultados y los acuerdos. En un ejercicio democrático con la participación de Gobiernos. Sociedad Civil organizada, Academia, Organismo autónomos de derechos Humanos y como observadores la Oficina de la Alta Comisionada de derechos Humanos e Naciones Unidas.
La Conferencia Mundial de Derechos Humanos recomienda que cada Estado considere la posibilidad de elaborar un plan de acción nacional en el que se determinen las medidas necesarias para que ese Estado mejore la promoción y protección de los derechos humanos.
Diagnóstico.
El hacer Diagnósticos da la posibilidad de tener un referente sobre la situación que guarda el cumplimiento de las obligaciones de las autoridades públicas en derechos humanos.
El eje central del Diagnóstico es el análisis de los derechos y de los grupos de población, su elaboración tiene por objeto identificar los principales obstáculos que impiden a las personas que transitan o habitan en los países, ciudades y municipios el ejercicio y goce efectivo de los derechos humanos.
El enfoque que debe tener un diagnostico de esta índole esta basado en la revisión del cumplimiento de las obligaciones internacionales, nacionales y locales del Estado.
Programa.
El Programa es el paso obligado a continuar una vez identificados los obstáculos. Con él se logrará orientar las actividades que realizan todas y todos los actores que conforman la entidad. Su objetivo es construir líneas de acción y presupuestarias que garanticen la implementación de políticas públicas que eliminen estos obstáculos, asignando responsables, corresponsales y plazo para su cumplimiento
Un programa de derechos humanos no puede ni debe estar desvinculado o aislado del resto de la planeación del Estado, sino que debe ubicarse en relación con el resto de sus programas y políticas públicas. Es por esto que elaborar un Programa constituye una inigualable oportunidad para transformar las políticas, los programas y la legislación, a fin de lograr el efectivo cumplimiento y la garantía de los derechos humanos para todas las personas.
Los programas de derechos humanos buscan ser de Estado, es decir, buscan trascender estilos, particularidades y periodos de gobiernos específicos.
Implementación, Seguimiento y Evaluación.
Para la implementación de las líneas de acción del Programa, el seguimiento y la evaluación del cumplimiento de las mismas, se requiere de voluntad política, acuerdos y compromisos así como la participación ciudadana.
La conformación de un Comité que coordine los trabajos del Diagnostico y Programa y posteriormente de la implementación, seguimiento y la evaluación, debe responder a la pluralidad y la igualdad en la toma de decisiones entre los y las integrantes, garantizando así la transparencia en los resultados y los acuerdos. En un ejercicio democrático con la participación de Gobiernos. Sociedad Civil organizada, Academia, Organismo autónomos de derechos Humanos y como observadores la Oficina de la Alta Comisionada de derechos Humanos e Naciones Unidas.
miércoles, 18 de agosto de 2010
“Otra mirada católica del aborto”,
Como Católica que soy por legado familiar y por convicción que no es más que el derrame del don del Espíritu Santo en su infinita sabiduría y misericordia y en ese seguimiento a Jesús como quien nos enseño como llegar al padre, que seguro por su manera de amarnos es mas bien madre, las felicito compañeras de Católicas por el derecho a decidir por su campaña “Otra mirada católica del aborto”, y ayudarnos a mantenernos dentro de nuestra decisión de ser Católicas sin necesidad de desprendernos de nuestra naturaleza de ser mujeres o de tener que optar entre nuestra liga con la fe o nuestra derecho a decidir.
No dejara nunca de sorprenderme el que la madre Iglesia pueda concebir un derecho canónico que sancione siendo que el principio es amarnos los unos/unas a los otros y siempre perdonar, pero ya que existe, me serena el saber que el canon 1323 es sensible a la realidad, muchas veces dura que vivimos de todos los días, y que éste canon sea aplicable a las mujeres católicas que deciden abortar. Porque aquí en el mundo real donde no tenemos ni sotana, ni hábito que nos de concesión, estas causales hacen regresa a mi mente y espíritu la tranquilidad al confirmar las palabras de Jesús cuando en el sermón de la montaña digo “Bienaventurados los/las que lloran, porque ellos/ellas recibirán consolación.”
No dejara nunca de sorprenderme el que la madre Iglesia pueda concebir un derecho canónico que sancione siendo que el principio es amarnos los unos/unas a los otros y siempre perdonar, pero ya que existe, me serena el saber que el canon 1323 es sensible a la realidad, muchas veces dura que vivimos de todos los días, y que éste canon sea aplicable a las mujeres católicas que deciden abortar. Porque aquí en el mundo real donde no tenemos ni sotana, ni hábito que nos de concesión, estas causales hacen regresa a mi mente y espíritu la tranquilidad al confirmar las palabras de Jesús cuando en el sermón de la montaña digo “Bienaventurados los/las que lloran, porque ellos/ellas recibirán consolación.”
martes, 8 de junio de 2010
Ponencia en el “Foro Ciudadano: Políticas Públicas urgentes para el Distrito Federal”: Mesa discusión sobre Reforma Política
Una ciudad con 1,485 Km2 de superficie a 2,200 metros a nivel del mar, dividida en 16 delegaciones políticas donde se ubican 482 localidades. Está habitada por 8´720,916 habitantes, 53% mujeres y 48% hombres, lo que representa 8.4% de las 103’263,388 personas que suman el total de la nación. Esta ciudad se ubica como la segunda entidad más poblada del país y tiene el primer lugar nacional por su contribución al Producto Interno Bruto del país con el 21.5%. Esta ciudad, es la Ciudad de México y sus habitantes no gozan de derechos políticos plenos.
México esta integrado por 32 entidades políticas autónomas y con idénticas facultades pero sólo una de ellas, el Distrito Federal, tienen un régimen jurídico diferenciado el resto. El principal razonamiento que en su momento se usó para otorgar el gobierno del Distrito Federal a la presidencia de la República y no ha sus habitantes como en el resto de las entidades del país, fue que el DF es el asiento de los poderes federales e incluso se dijo que su naturaleza (ser un distrito federal) impedía que tuviera poderes locales. Sin embargo el principio que rige la formación de las federaciones es el trato igualitario entre las federativas que lo conforman
El Distrito Federal ha tenido un largo proceso de reforma políticas. En 1861 Benito Juárez expidió un decreto con el que se dividió el territorio del DF en la municipalidad de México, ejerciendo la autoridad un gobernador que era nombrado por el Presidente de la República. Porfirio Díaz también promovió varias reformas para el DF con el apego a la consigna “poca política mucha administración”. En 1903 se promulgó la Ley de Organización Política y Municipalidad Federal, en la cual el congreso determinó que el orden administrativo político y municipal dependiera del Presidente por conducto de la Secretaría de Gobernación. En 1917 el Constituyente nuevamente debatió la necesidad de dotar a los poderes federales de una sede en un espacio amplio autónomo suficiente y que pudiera ejercer sus funciones de forma integral y se estableció el Distrito Federal como parte integral de la Federación. En abril de 1928 Álvaro Obregón envió una iniciativa que reformaba sustancialmente las bases constitucionales sobre las cuales el Congreso podía legislar en lo relativo al Distrito Federal. Se suprimió la elección popular, lo cual implicó un duro golpe a los derechos políticos de los habitantes del DF al no poder ser votados y votar, lo cual atenta contra el Capitulo I de las garantías individuales de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
Como enunciamos, muchas fueron las Reformas políticas que sufrió el D. F. y las violaciones de los derechos políticos de los y la ciudadanas eran ocultados bajo diversos argumentos, tales como “al elegir al Presidente de la República los capitalinos estaban también eligiendo al Poder ejecutivo de su localidad y por lo tanto no se violaban sus derechos políticos y lo mismo sucedía en el poder legislativo”, de esta forma los poderes federales tendían una doble representatividad para toda la República y para el Distrito Federal, pero la verdad era que todos los ciudadanos del país que votaban decidían también por lo que pasaba en el DF.
En 1986 se logró echa andar un proceso de reforma de la estructura política del DF: “la renovación política electoral” mediante la cual se modificó el artículo 73 fracción VI constitucional. De dicho proceso surgió la Asamblea de Representantes del DF. Después vino la reforma de 1993 en la que se otorgan facultades legislativas a la Asamblea de Representantes del DF. La reforma constitucional de 1996, como tercer y último proceso importante de reforma del marco político del DF, se llevó a cabo sobre el artículo 122 de la Constitución, que consolidó la figura de Jefe de Gobierno del DF y cambió el poder legislativo local al de Asamblea Legislativa del DF y el voto ciudadano por la elección en las Delegaciones.
En 1998 se creó el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y el 26 de noviembre de 1998 se promulgó la nueva ley de Participación Ciudadana para que finalmente el 4 de julio 1999 se llevaran acabo elecciones en el Distrito Federal.[2]
Cuando hablamos de políticas públicas urgentes para el Distrito Federal, necesariamente nos referimos a la Reforma Política para el DF ya que está en entre dicho el ejercicio democrático de los y las capitalinas al ser discriminados en sus derechos políticos. Decimos que para defender el derecho a la no discriminación debemos alcanzar la igualdad, que busca eliminar toda distinción, exclusión o restricción que esté basada en cualquier tipo de diferencia, sea por sexo, por edad, etnia, territorio, etc. y que tenga por objeto o resultado asegurar los derechos humanos como las libertades fundamentales de las personas.
El Estado está obligado a tratar a todas y todos sus habitantes en igualdad de circunstancias, es un principio que desde el marco del derecho y del Estado busca normar las relaciones, bajo supuestos de que todas las personas son reconocidas con igualdad humana y libertad. Esta libertad implica el reconocimiento en las personas de ser sujetos de razón, y por lo tanto de su capacidad para decidir, en su propia vida y en la sociedad. A las y los que habitamos en el Distrito Federal se nos había negado el reconocimiento precisamente de ésta capacidad y derecho que tenemos para decidir a nuestro gobernantes, secretarios, techo presupuestario, políticas públicas que queremos. etc. como lo hacen el resto de las entidades federativas del país.
La eliminación de la discriminación está en relación directa con la democracia y la participación ciudadana, pues asegura su intervención en los procesos de elección de los gobernantes. El desarrollo democrático, debe estar presente en los procesos electorales y en políticas publicas, por ello el resguardo de los derechos humanos es la tarea por excelencia de la democracia.
Hoy hay varios postulados sobre cómo debe ser esta reforma política del DF que apuntalan con claridad el dejar en manos del jefe de Gobierno del DF aspectos como la elección del Procurador y Secretario de Seguridad Publica, transferir la facultad del indulto, así como el poder presentar reformas Constitucionales, el techo presupuestario y la regularización de las Delegaciones entre otras. Lo importante, será ahora apuntalarlos y construir un posición fuerte desde los y las legisladoras garantizando la participación ciudadana, buscando los consensos y en este entendido es indispensable que seamos las y los que vivimos en el DF los responsables de diseñar nuestra Constitución y no dejar en manos de legisladores de otras entidades federativas este trabajo pues una vez más estaríamos repitiendo esquemas de pasado al no reconocer la capacidad de los y las capitalinas de discutir el contenido de nuestra Constitución que estaría basado en la experiencia y en el derecho que nos da el vivir en esta Ciudad que si es de todos los y las mexicanas es también es en dónde dormimos, trabajamos, estudiamos, usamos servicios de salud y pagamos impuestos ochos millones de defeños todos los días.
Bibliografía
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
Diagnostico de Derechos Humanos del Distrito Federal.
Constitución del Distrito Federal – Comisión Redactora
México esta integrado por 32 entidades políticas autónomas y con idénticas facultades pero sólo una de ellas, el Distrito Federal, tienen un régimen jurídico diferenciado el resto. El principal razonamiento que en su momento se usó para otorgar el gobierno del Distrito Federal a la presidencia de la República y no ha sus habitantes como en el resto de las entidades del país, fue que el DF es el asiento de los poderes federales e incluso se dijo que su naturaleza (ser un distrito federal) impedía que tuviera poderes locales. Sin embargo el principio que rige la formación de las federaciones es el trato igualitario entre las federativas que lo conforman
El Distrito Federal ha tenido un largo proceso de reforma políticas. En 1861 Benito Juárez expidió un decreto con el que se dividió el territorio del DF en la municipalidad de México, ejerciendo la autoridad un gobernador que era nombrado por el Presidente de la República. Porfirio Díaz también promovió varias reformas para el DF con el apego a la consigna “poca política mucha administración”. En 1903 se promulgó la Ley de Organización Política y Municipalidad Federal, en la cual el congreso determinó que el orden administrativo político y municipal dependiera del Presidente por conducto de la Secretaría de Gobernación. En 1917 el Constituyente nuevamente debatió la necesidad de dotar a los poderes federales de una sede en un espacio amplio autónomo suficiente y que pudiera ejercer sus funciones de forma integral y se estableció el Distrito Federal como parte integral de la Federación. En abril de 1928 Álvaro Obregón envió una iniciativa que reformaba sustancialmente las bases constitucionales sobre las cuales el Congreso podía legislar en lo relativo al Distrito Federal. Se suprimió la elección popular, lo cual implicó un duro golpe a los derechos políticos de los habitantes del DF al no poder ser votados y votar, lo cual atenta contra el Capitulo I de las garantías individuales de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
Como enunciamos, muchas fueron las Reformas políticas que sufrió el D. F. y las violaciones de los derechos políticos de los y la ciudadanas eran ocultados bajo diversos argumentos, tales como “al elegir al Presidente de la República los capitalinos estaban también eligiendo al Poder ejecutivo de su localidad y por lo tanto no se violaban sus derechos políticos y lo mismo sucedía en el poder legislativo”, de esta forma los poderes federales tendían una doble representatividad para toda la República y para el Distrito Federal, pero la verdad era que todos los ciudadanos del país que votaban decidían también por lo que pasaba en el DF.
En 1986 se logró echa andar un proceso de reforma de la estructura política del DF: “la renovación política electoral” mediante la cual se modificó el artículo 73 fracción VI constitucional. De dicho proceso surgió la Asamblea de Representantes del DF. Después vino la reforma de 1993 en la que se otorgan facultades legislativas a la Asamblea de Representantes del DF. La reforma constitucional de 1996, como tercer y último proceso importante de reforma del marco político del DF, se llevó a cabo sobre el artículo 122 de la Constitución, que consolidó la figura de Jefe de Gobierno del DF y cambió el poder legislativo local al de Asamblea Legislativa del DF y el voto ciudadano por la elección en las Delegaciones.
En 1998 se creó el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y el 26 de noviembre de 1998 se promulgó la nueva ley de Participación Ciudadana para que finalmente el 4 de julio 1999 se llevaran acabo elecciones en el Distrito Federal.[2]
Cuando hablamos de políticas públicas urgentes para el Distrito Federal, necesariamente nos referimos a la Reforma Política para el DF ya que está en entre dicho el ejercicio democrático de los y las capitalinas al ser discriminados en sus derechos políticos. Decimos que para defender el derecho a la no discriminación debemos alcanzar la igualdad, que busca eliminar toda distinción, exclusión o restricción que esté basada en cualquier tipo de diferencia, sea por sexo, por edad, etnia, territorio, etc. y que tenga por objeto o resultado asegurar los derechos humanos como las libertades fundamentales de las personas.
El Estado está obligado a tratar a todas y todos sus habitantes en igualdad de circunstancias, es un principio que desde el marco del derecho y del Estado busca normar las relaciones, bajo supuestos de que todas las personas son reconocidas con igualdad humana y libertad. Esta libertad implica el reconocimiento en las personas de ser sujetos de razón, y por lo tanto de su capacidad para decidir, en su propia vida y en la sociedad. A las y los que habitamos en el Distrito Federal se nos había negado el reconocimiento precisamente de ésta capacidad y derecho que tenemos para decidir a nuestro gobernantes, secretarios, techo presupuestario, políticas públicas que queremos. etc. como lo hacen el resto de las entidades federativas del país.
La eliminación de la discriminación está en relación directa con la democracia y la participación ciudadana, pues asegura su intervención en los procesos de elección de los gobernantes. El desarrollo democrático, debe estar presente en los procesos electorales y en políticas publicas, por ello el resguardo de los derechos humanos es la tarea por excelencia de la democracia.
Hoy hay varios postulados sobre cómo debe ser esta reforma política del DF que apuntalan con claridad el dejar en manos del jefe de Gobierno del DF aspectos como la elección del Procurador y Secretario de Seguridad Publica, transferir la facultad del indulto, así como el poder presentar reformas Constitucionales, el techo presupuestario y la regularización de las Delegaciones entre otras. Lo importante, será ahora apuntalarlos y construir un posición fuerte desde los y las legisladoras garantizando la participación ciudadana, buscando los consensos y en este entendido es indispensable que seamos las y los que vivimos en el DF los responsables de diseñar nuestra Constitución y no dejar en manos de legisladores de otras entidades federativas este trabajo pues una vez más estaríamos repitiendo esquemas de pasado al no reconocer la capacidad de los y las capitalinas de discutir el contenido de nuestra Constitución que estaría basado en la experiencia y en el derecho que nos da el vivir en esta Ciudad que si es de todos los y las mexicanas es también es en dónde dormimos, trabajamos, estudiamos, usamos servicios de salud y pagamos impuestos ochos millones de defeños todos los días.
Bibliografía
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
Diagnostico de Derechos Humanos del Distrito Federal.
Constitución del Distrito Federal – Comisión Redactora
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